Durante años he explorado formas distintas de entrenar y moverme. Algunas me enseñaron a construir fuerza; otras, a entender el ritmo, la coordinación, la presencia o la relación con el espacio.
Movisiento nace de esa mezcla de disciplinas. El estudio reúne lo que cada una puede aportar y lo adapta a las personas que vienen a practicar.
Mi objetivo es que entiendas qué haces, por qué lo haces y cómo puedes adaptar la práctica a tu propio proceso.
El breaking, la danza y la acrobacia me enseñaron a resolver tareas, asumir retos y utilizar la creatividad. El yoga y la práctica de movimiento ampliaron la atención hacia la respiración, la alineación y la consciencia corporal. El entrenamiento funcional aportó herramientas para organizar fuerza y progresiones.
Esta trayectoria da forma a una manera de enseñar que combina precisión y exploración. Las clases tienen una estructura clara y también dejan espacio para descubrir distintas formas de moverse.
Puedes comenzar con una primera clase, una semana de prueba o una sesión individual. Si no sabes qué opción elegir, escríbeme y cuéntame qué te gustaría explora